El otro día andando por Granada me encuentro con esta chorrada.
No se puede ser mas tonto, desde cuando el estiércol perjudica a las plantas.
Algún niño pequeño puede ignorar que los excrementos de los animales son en gran parte materia orgánica de las que se alimentan los organismos del suelo de los cuales se alimentan las plantas.
Pero que esto lo ponga un ayuntamiento es de un desconocimiento bestial. Es de una estupidez supina.

